Cada emprendedor es un mundo y cada iniciativa también, por eso cuando analizamos datos empíricos no podemos quedar en el refugio de un simple número.
El pasado jueves 12 de mayo la Asociación Red GEM España, la Fundación Rafael del Pino, el Centro Internacional Santander Emprendimiento (CISE), y Banco Santander, a través de Santander Universidades, presentaron el Informe GEM España 2015. Global Enterpreneurship Monitor (GEM).

El Informe ha sido elaborado con datos de 25.000 encuestas. Así, se han recogido en el informe los datos estadísticos acerca de la actividad emprendedora en España durante el 2015 y, además, como novedad, se han incorporado dos monográficos sobre Emprendimiento Corporativo y Organismos y Medidas de Apoyo al Emprendedor en España.

Uno de los datos que se han destacado del informe es que la Tasa de Actividad Emprendedora (TEA) sigue creciendo desde 2013, cuando sufrió un leve descenso, alcanzando este año el 5,7%. Durante los últimos años se ha mostrado cierta estabilidad en la capacidad emprendedora, a pesar de que los niveles del TEA fueran superiores antes de la crisis.

El incremento de la TEA, que mide las iniciativas emprendedoras con menos de tres años y medio de vida en el mercado, supone un incremento de los emprendedores nacientes y una mejora en las oportunidades para iniciar un negocio. Al analizar los motivos por los que las personas deciden iniciar un proyecto empresarial, observamos en el informe que más del 73,5% de la TEA corresponde a emprendedores por oportunidad, y el 24,8% a emprendedores por necesidad. Actualmente, más de la mitad de la población cree en emprender como una buena opción profesional.

El Informe sitúa a España en la media de los países europeos con emprendedores motivados en formar un negocio, a pesar de que esté por debajo de la media de países impulsados por la innovación (8,5%).

El principal obstáculo para emprender que han mencionado los 36 expertos que consulta el Informe es el acceso a la financiación pública/privada, por eso recomiendan continuar apoyando la financiación de iniciativas emprendedoras, fortalecer el emprendimiento a través de la educación y fortalecer las políticas gubernamentales de apoyo al emprendimiento.
Decir que se ha incrementado el desarrollo de nuevos negocios respecto al año anterior, es no decir nada, puesto que están influyendo muchos factores para ello. Para comenzar, no hay soluciones estándar, lo que es bueno para unos puede ser nefasto para otros y las estrategias adecuadas en un determinado momento y para una iniciativa concreta, pueden resultar inadecuadas. Las acciones y elecciones se deben tomar tras un análisis de la situación individual y no colectivamente.

Ser emprendedor puede ser una experiencia muy satisfactoria, Crear y hacer crecer algo propio, con nuestras decisiones y esfuerzo, puede resultar muy enriquecedor y, a medio plazo, rentable, lógicamente tenemos que mantenernos y vivir. Para ello, lo ideal es que el emprendedor tenga un espíritu vocacional y sea eso lo que le guíe a lo largo de su aventura empresarial. Emprender por cuenta propia porque no queda más remedio siempre es peor lugar de salida que emprender porque es lo que uno verdaderamente desea. El emprendedor precisa de un carácter especial donde la ilusión sea el impulso principal de la iniciativa, sin ella, no habrá recompensa, ni personal ni de otro tipo. Si uno emprende porque “no tiene otro remedio” entonces debe cambiar su forma de pensar, debe ver su futura iniciativa no como la última salida sino como una estupenda oportunidad de hacer lo que quiere hacer y de tener algo propio que perdure y sea el producto de su esfuerzo y su capacidad.

Por otra parte, el informe ha realizado entrevistas a expertos en emprendimiento de todo el mundo, que en relación con España han valorado la importancia de las iniciativas gubernamentales encaminadas a impulsar el emprendimiento, aunque la falta de coordinación entre ellas les impida ser más eficientes, y han hecho una llamada de atención a la falta de educación emprendedora en la escuela.

Los expertos han recomendado la introducción de conceptos sobre actividad emprendedora en todos los niveles educativos, así como el impulso de la participación femenina.

Un buen emprendedor se caracteriza por: Tener ilusión. El entusiasmo, la motivación, etc. serán el mejor combustible en los primeros pasos de la nueva iniciativa. Tener confianza. Eso implica afrontar con ánimo las épocas menos buenas y tener claro en todo momento que nada se consigue en un día ni dos. Ser optimista. Las cosas siempre se pueden ver por un lado mejor lo cual no implica que se caiga en la autoindulgencia. Tener capacidad de actuar y querer aprender. Es decir que se debe conocer lo que se hace y esforzarse por aprender lo que no sepamos. El emprendedor por definición es una persona inquieta y debe demostrarlo de la mejor manera, con acción. Ser paciente. La paciencia será nuestra mejor aliada, pero el emprendedor debe saber que crear y hacer crecer algo es un tema de plazos y que estos suelen ser largos. Las historias de éxito en poco tiempo o sin esfuerzo pueden existir, pero son la excepción a la regla y no el patrón general.

Es parte de la vida, caer y levantarse es la dinámica del verdadero aprendizaje y aquel que dice acertar siempre además de ser un arrogante, está totalmente engañando. Hay una frase que dice: “En los negocios la audacia es lo primero, lo segundo y lo tercero”.Recuerde que su vida no acabará ni empezará con su empresa, pero ponga todo su empeño y profesionalidad en ella manteniendo un equilibrio, habrá días duros, pero merecerá la pena, sin duda.

Acceso al informe completo: http://www.gem-spain.com/wp-content/uploads/2015/03/Informe-GEM-2015-esafp.pdf